Principiantes versus profesionales del poker
¿Qué diferencia a un principiante de un profesional? ¿Cuáles son los peligros de que se crucen? ¿Cómo puede uno, el primero, convertirse en el otro, el segundo? Aquí se analizan cuáles son los factores que determinan a un jugador profesional y cómo hacer para convertirse en uno de ellos.
Jugadores ocasionales.
Los principiantes o jugadores ocasionales son, como su nombre lo indica, personas que se dedican al poker por diversión o para pasar un rato. Son menos estratégicos ya que les importa divertirse y el dinero que apuestan es dinero “de guerra”, es decir que están dispuestos a perderlos sin necesidad de preocuparse.
Estos jugadores son los principales alimentos de los peces gordos, de los tiburones o de los profesionales del poker, ya que son los que dejan su dinero en una mesa y permiten que los jugadores de poker profesionales se lo lleven. Es una transacción limpia y pareja: el principiante deja su dinero en la mesa a cambio de un poco de diversión y aprendizaje, y el tiburón se lo lleva a cambio de un poco de tiempo y de enseñar, al menos de forma inconsciente.
Jugadores profesionales.
Los tiburones del poker se dedican todo el tiempo a mejorar sus jugadas. Estos individuos son calculadores, estrategas y están todo el tiempo inmersos en el mundo del poker. No es para menos. Este es un juego de habilidad, competencia y de ganancias que pueden ser muy prolíficas. Sin embargo, los jugadores profesionales se toman el juego de poker como su trabajo, por lo que son diligentes y serios con ellos mismos.
La diferencia entre un jugador ocasional y uno profesional es la disposición que tienen hacia el juego: los primeros juegan por placer, mientras que los segundos juegan a ganar, ya que en cierta forma, se están jugando el salario en cada mano.
Estos profesionales han preferido el juego por internet, llegando a jugar, en 6 u 8 horas diarias, unas 70.000 partidas mensuales, lo que es imposible de lograrse en el juego de la vida real. Como todo, requiere paciencia, disciplina y buena conducta para convertirse en un jugador profesional.